viernes, 30 de abril de 2010

Algunas veces encuentras en la vida
una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida
la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reir sin cesar;
ese alguien que te hace creer que en el mundo
existen realmente cosas buenas.
Ese alguien que te convence
de que hay una puerta lista
para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna...

Cuando estás triste
y el mundo parece oscuro y vacío,
esa amistad eterna levanta tu ánimo
y hace que ese mundo oscuro y vacío
de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda
en los momentos difíciles, tristes,
y de gran confusión.
Si te alejas,
tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino,
tu amistad eterna te guía y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano
y te dice que todo va a salir bien.

Si tú encuentras tal amistad
te sientes feliz y lleno de gozo
porque no tienes nada de qué preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida,
ya que una amistad eterna no tiene fin...

miércoles, 28 de abril de 2010

Una respuesta honesta es señal de una amistad verdadera

viernes, 16 de abril de 2010

La amistad es una cajita de cristal.
Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus
pensamientos, ideas, cariño y amor.

Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños.
Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen N U N C A.

Un amigo es más que una persona.
Algo que no es físico, algo que siempre llevas.
Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal,
cuidad
osamente acomodado en su interior de terciopelo.
Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.

Eso que más allá del mundo encuentras.
Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver.
Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele.
Simplemente lo sientes.
Y, aunque se encuentre sentado a tu lado...
nunca lo ves como la materia física que es.
Su esencia oculta esta entre los pliegues del terciopelo de
TU cajita de cristal.

A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia.
Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
E
s aquello por lo que darías todo.

Menos tu cajita de cristal…